lunes, 8 de febrero de 2010

La charla de salud ofrecida por el Dr. Otoniel Paredes en Pontevedra


El Dr. Otoniel Paredes es Médico Cirujano y Especialista en medicina preventiva y estilo de vida.


El Médico Otoniel Paredes hablará en la C/ Ernesto caballero nr. 9 Bajo 36004 Pontevedra sobre las Enfermedades Degenerativas Prevención y tratamiento natural 9-12 Febrero 2010.

El Dr. Otoniel Paredes presentará sus charlas en los siguientes días:


1). Martes 9 de Febrero 2010 hablará sobre "Longevidad y Estilo de Vida" “Viva más y Mejor”. A las 20:00 horas.


2) Miércoles 10 de Febrero 2010 hablará sobre "Enfermedad Cardio-Vascular". El Corazón Alegre es buena Medicina". A las 20:00 horas.


3) Jueves 11 de Febrero 2010 hablará sobre el Càncer: Realidad, Terror y Esperanza. Causas, Prevención y tratamiento natural. A las 20:00 horas.


4) Viernes 12 de Febrero 2010 hablará sobre el Estrés Vs. Eutrés. “Enfermedad del Modernismo y Cambio de Valores.
La entrada es gratuita.

Os esperamos a todos los que deseáis tener mejor salud física.

1 gramo de Prevención vale más que 1 Kg de curación.

La vísita del departamental de Publicaciones de la UAE en Pontevedra


El departamental de Publicaciones de la UAE Roberto Profeta estuvo en la iglesia de Pontevedra el 29.01.2010 respondiendo positivamente a la invitación hecha, ánimandonos con la Palabra de Dios y experiencias particulares del colportaje.


Hemos visto de que manera trabaja Dios si nos dejamos guiar por El, y por Su Palabra. La iglesia fue reconfortada con el mensaje de esperanza, de confianza en el Señor. Despúes del culto quedamos para hablar con Roberto Profeta.


Damos gracias a Dios por esta visita oportuna, necesaria y deseamos que el Señor bendiga el ministerio de Roberto Profeta en la UAE.

martes, 2 de febrero de 2010

En Todo Tiempo


"Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová". Sal 113:3.


Es común alabar a Dios cuando el corazón rebosa de alegría y gratitud. Es también común buscarlo cuando las cosas parecen escapar del control y tú sientes que no tienes más fuerzas para continuar resistiendo los huracanes de la vida. No me refiero a huracanes como el Katrina o el Vilma, que arrasaron todo dejando por lo menos la esperanza de la reconstrucción.
Me refiero a aquellos vendavales emocionales que se llevan hasta las ganas de continuar viviendo.¿Qué sucede cuando el ser amado un día te mira y te dice: “Fue bueno mientras duró, pero me estoy yendo porque quiero ser feliz?” ¿O qué sientes cuando después de toda una vida de trabajo, la traición de alguien en quien tú confiabas parece destruir tus sueños? ¿Cómo reaccionas ante el cuerpo inerte del hijo amado, o ante el diagnóstico de un cáncer Terminal en plena juventud?
Buscar a Dios en los momentos de alegría y de tristeza será más fácil si la declaración del versículo de hoy es una realidad en tu experiencia. Alabar el nombre de Dios debe ser un acto permanente. “Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone”. Andando, viajando, trabajando, viviendo, la alabanza debe estar presente en cada latido del corazón.
El humanismo de nuestros días concentra la atención del hombre en el propio hombre. “Busca la solución dentro de ti mismo”, afirma. “Saca la energía de tu interior”, declara.
En contraste, la teología bíblica es teocéntrica. Según ella, todos los caminos e intenciones humanas deben converger en Dios. La Biblia enseña que Dios está en los cielos, pero que quiere estar en la vida de la criatura. Todos los días, en todos los momentos.
¿Dejarás que Dios camine a tu lado hoy? ¿Le pedirás orientación antes de tomar la decisión que necesitas tomar? Separarse de la presencia de Jesús, solo por un minuto, es como quitar el tubo de oxígeno de un enfermo Terminal.
Si aprendes a sentir la presencia de Dios en todo momento, te será más fácil hacerlo en medio del dolor, cuando las lágrimas te impidan ver al Señor.
Ábrele el corazón a Jesús. Abraza a tus amados antes de salir de casa. Anima al débil, consuela al triste y encara con optimismo los desafíos de este día.
Y no olvides: “Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová”.


Pr. Alejandro Bullón

lunes, 11 de enero de 2010

El Gozo del Cristiano



Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! (Fil. 4: 4).

El gran apóstol Pablo era firme cuando estaban en juego el deber y los principios, pero la cortesía era un rasgo notable de su personalidad y ésta le daba acceso a la clase más alta de la sociedad. Pablo nunca dudó de la habilidad de Dios o de su buena voluntad para darle la gracia que necesitaba a fin de vivir la vida de cristiano. . . El no vivía bajo una nube de duda, recorriendo a tientas su camino en la bruma y la oscuridad de la incertidumbre, quejándose de privaciones y pruebas. Su voz de gozo, llena de esperanza y valor, resuena a lo largo de todo el trayecto hasta nuestro tiempo. Pablo tenía una experiencia religiosa sana. El amor de Cristo era su gran tema y el poder que lo constreñía y lo gobernaba.

En las circunstancias más desalentadoras, que hubieran tenido una influencia deprimente sobre los cristianos tibios, era firme de corazón, lleno de valor, esperanza y alegría. . .

Se veía en él la misma esperanza y alegría cuando estaba sobre la cubierta del barco, con la tempestad golpeando a su alrededor, y el barco rompiéndose en pedazos. Dio órdenes al comandante del barco y preservó las vidas de todos los que estaban a bordo. Aunque prisionero, fue en realidad el amo del barco, el hombre más libre y más feliz de a bordo. . .

Delante de reyes y dignatarios de la tierra, que tenían su vida en sus manos, no se acobardó porque había dado su vida a Dios y ella estaba oculta en Cristo. Mediante su cortesía, suavizó los corazones de esos hombres vigorosos, de genio violento, malvados y corruptos, tanto de corazón como de vida. . . El comportamiento apropiado, fruto de la verdadera cortesía, marcó toda su conducta. Cuando extendía la mano al hablar, como era su costumbre, el ruido que hacían las cadenas no le causaba vergüenza o turbación. Las consideraba como señales de honor y se regocijaba de poder sufrir por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. . . Su razonamiento era tan claro y convincente que hizo temblar al rey licencioso. . . La gracia, como un ángel de misericordia, hace que su voz se escuche dulce y clara, repitiendo la historia de la cruz, el sin igual amor de Jesús (Signs of the Times, 8-11-1879).

E. G. White

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿Qué es para tí la navidad?



"Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre" (Lucas 2: 10-16).


Te quiero preguntar: ¿qué es para tí la Navidad? Es una reunión de la familia, es un tiempo cúando uno espera regalos, es un momento de relajamiento de buena disposición, es un momento cúando escuchamos villancicos. ¿Qué es la Navidad? para tí.


La Navidad es compartir lo qué tengo con los necesitados, navidad es hacer de mí corazón un pesebre para Jesús, navidad es aceptar en mi vida como Salvador personal a Jesucristo nuestro Señor.
La Navidad con Jesús será diferente, la Navidad sin Jesús será un fracaso. La Navidad con Jesús será alegría, gozo, felicidad, la Navidad sin Jesús será amargura y un sin sentido de la vida.

Navidad es tener un invitado especial en mi casa, en mi hogar, en mi vida, es hacer feliz a las personas. Jesús desea pasar la Navidad contigo desea entrar en tú vida cúando dice: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" (Apocalipsis 3:20).


Pasemos esta Navidad con Jesús. ¡¡¡Feliz Navidad!!!


Elvis Tuteanu



martes, 15 de diciembre de 2009

Breve tiempo de paz




Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. (1 Tes. 5: 3).




Cuando se esté terminando la obra de la salvación, vendrá aflicción sobre la tierra, y las naciones se airarán, aunque serán mantenidas en jaque para que no impidan la realización de la obra del tercer ángel. En ese tiempo descenderá la "lluvia tardía", o refrigerio de la presencia del Señor, para dar poder a la voz fuerte del tercer ángel, y preparar a los santos para que puedan subsistir durante el plazo cuando las siete plagas postreras serán derramadas.




Se me mostraron los habitantes de la tierra sumidos en la mayor confusión. Guerra, derramamiento de sangre, privación, necesidad, hambre y pestilencia abundaban en la tierra. A medida que estas cosas rodeaban a los hijos de Dios, éstos comenzaron a unirse y a eliminar sus pequeñas dificultades. Ya no actuaban dominados por su sentido de su dignidad personal, sino que una profunda humildad tomo su lugar de ésta. El sufrimiento, la perplejidad, y la escasez hicieron que la razón retomara su trono, y que el hombre apasionado e irrazonable se volviese cuerdo y actuase con dirección y sabiduría.




Se me llamó entonces la atención a otra escena. Parecía haber un corto tiempo de paz. Una vez más los habitantes de la tierra fueron presentados delante de mí; y de nuevo todas las cosas se hallaban en la mayor confusión. La lucha, la guerra, el derramamiento de sangre, con hambre y pestilencia, rugían por doquier. Otras naciones se hallaban empeñadas en esta guerra y confusión. La guerra causaba hambre. La necesidad y el derramamiento de sangre producían pestilencia. Y entonces los corazones de los hombres desfallecían "por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra" (Luc. 21: 26).




Los ángeles están reteniendo hoy los vientos de lucha, hasta que el mundo sea amonestado acerca de su inminente destrucción; pero se está preparando una tormenta, que se ha de desencadenar sobre la tierra, y cuando Dios ordene a sus ángeles que suelten los vientos, habrá tal escena de contienda que ninguna pluma la puede describir.




E. G. White